Del primer mensaje a la llamada agendada.
El trabajo
Abres la conversación según de dónde vino el médico. Haces seis preguntas, una por mensaje, esperando respuesta entre cada una. Espejas cuando cuenta algo duro. Calificas contra cuatro filtros. Si falla uno, no agendas.
La cuarta pregunta es la que importa: cuando fallas una pregunta, ¿sabes exactamente por qué la fallaste? ¿Era que no sabías el tema, o que sí lo sabías y la contestaste mal? Esa respuesta se copia textual al registro.
El objetivo de una conversación de setting no es agendar. Es determinar si el médico califica. Una conversación agradable que termina en una llamada no calificada le cuesta a la práctica más de lo que le cuesta una que se cierra sin agenda.
Lo que hace este rol distinto
Los referidos son tuyos. El canal más caliente que tiene la práctica entra por acá. Cuando un médico refiere a otro, quien tiene la relación entrega el nombre y tú lo trabajas. Ese lead llega con prueba social y con contexto. Convierte distinto y se settea distinto.
No hay outreach masivo en frío. No mandamos trescientos mensajes al día. El filtro es el trabajo, no el volumen.
Hay léxico prohibido. No se escribe curso, academia, alumno ni inscripción. Si el médico los usa, se corrigen. Cada palabra equivocada deja entrar al cliente equivocado.
Para quién es
Experiencia previa como setter en high ticket. No enseñamos a settear.
Alguien que se lea un procedimiento de nueve secciones y lo ejecute sin pedir aclaraciones cada dos días.
Alguien que sostenga un hilo hasta el sexto toque a los veintiún días sin abandonarlo antes.
Inglés funcional. La práctica opera desde Dubái.
Para quién no es
Si tu métrica de orgullo es cuántos mensajes mandaste, no.
Si te frustra descalificar a alguien que quiere hablar contigo, tampoco.
El nombre del rol
Adentro no se llama setter. Se llama Chief Relationship Officer, porque lo que gobierna el trabajo es la relación y no el agendamiento. El título no cambia lo que haces el lunes. Cambia contra qué se mide.
una práctica de ORP